Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Redacción
Martes, 22 de noviembre de 2016
POLÍTICA

Fin de semana negro para el socialismo de Gandia

Los pagos a la letrada de Orengo y la citación de la alcaldesa de Gandia en calidad de imputada tras la querella del PP, caen como una losa en el PSOE de Gandia. Preocupación en una agrupación gandiense tocada que cosechó los peores resultados de su historia en las elecciones de mayo de 2015 y que sigue controlada en la sombra por el ex número tres de Ximo Puig

[Img #19449]

 

Que el socialismo de Gandia atraviesa estos días una situación muy delicada, es evidente. Y que existe preocupación entre las filas socialistas, también, y no es para menos. La alcaldesa Diana Morant tendrá que declarar el próximo 16 de enero, en calidad de imputada, por hasta cuatro delitos penales graves: prevaricación, revelación de secretos, falsedad documental y coacciones. 

 

La imputación de Morant ha sido un auténtico mazazo para el PSOE de Gandia y los más estrechos colaboradores de la primera edil. Más aún, cuando al mismo tiempo, saltaba a los medios de comunicación que la Diputación de Valencia pagó a la abogada de José Manuel Orengo, la misma que defiende al ex número tres de Ximo Puig en las numerosas causas judiciales que tiene abiertas, tanto por la trama Imelsa como por su gestión al paso de la alcaldía de Gandia. 

 

Titiritero y títere, investigados por la justicia. Para muchos, no era lo que se esperaba de una supuesta renovación que Orengo, estaba dispuesto a llevar a cabo en el PSOE de Gandia para recuperar la alcaldía, que no ha sido más que una maniobra para situar en el cargo a una persona manejable y sumisa a algunos intereses, que nada tienen que ver con la ciudad, a fin de poder ser el alcalde en la sombra y controlar cualquier decisión que se adopte en el edificio consistorial.

 

Para nadie era un secreto que el multimputado Orengo, que va dejando empastres allá por donde va y desterrado a la Federación de Municipios y Provincias donde nadie sabe que "proyecto ilusionante" está llevando a cabo, se había convertido en un lastre para el socialismo de Gandia, más tarde también para el propio Ximo Puig, y lo cierto es que la reciente imputación de Diana Morant supone otra lluvia de granizo sobre un partido tocado que ya cosechó en las pasadas elecciones municipales de 2015 su peor resultado histórico. Orengo quedó como un héroe, Morant logró 7 concejales y se dejó 3 por el camino.

 

Con todo esto, sumado a la brecha que se ha generado en el seno de los socialistas valencianos tras el apoyo de la dirección de Blanquerías -que pronto pondrá el cartel de "se vende"- a la abstención del PSOE en la investidura de Mariano Rajoy, y todos los críticos pidiendo la cabeza del gandiense Alfred Boix, se espera un futuro como mínimo incierto para los socialistas. Quizá por eso, algunos deben estar esperando a que escampe para tomar el control del avión. A otros, se les atragantará los polvorones en Navidad. 

Noticias relacionadas
¡Deja tu comentario!
Normas de Participación
Esta es la opinión de los lectores, no la nuestra.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Sociedad y Política • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2018 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress